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La creación de este blog se debe a mi interés por recuperar las raíces de mi pueblo: su historia natural y popular.

lunes, 25 de julio de 2011

El lavadero de la Fuente Buena

 EL LAVADERO DE LA FUENTE BUENA

Este lugar es de gran interés etnológico. Nos transporta a aquellos años en los que ,para mantener la ropa de casa y la vestimenta limpia y aseada , las mujeres realizaban la colada con gran esfuerzo y dedicación.

Fotograma capturado de videograbación de 1989

Lavadero: edificio en el centro de la imagen

Este lavadero era público y daba servicio a los moradores de la antigua Villa de Vés y de la aldea de Villar de Vés. Todo aquel que necesitase lavar sus ropas, sábanas, etc.

 
Era normal que todos los días hubiese lavando un nutrido grupo de mujeres aquí, provenientes del pueblo y de la aldea - cabe aclarar que las mujeres de la antigua villa preferían este lavadero a pesar de tener uno propio puesto que este último recibía escasa agua del nacimiento que lo abastecía – y es que la Fuente Buena aseguraba un flujo de agua abundante y de calidad.
 
Mientras las mujeres hacían la colada, era habitual hablar de diversos temas, comentaban bromas, chistes, quien sabía cantar, cantaba. En algunas ocasiones se organizaban – como dicen por aquí – buenas zaragatas o discusiones acaloradas entre las lavanderas, con dos bandos diferenciados: las de la Villa contra las del Villar; el motivo solía ser el habitual, si el lavadero era de la Villa o del Villar.
Sin embargo, a la hora de irse llegaba la calma, y hasta otro día.
Tengamos en cuenta que estas tertulias y discusiones ocurrían entre personas hartas de trabajar, saturadas, estresadas – usando términos actuales – y lo normal es que en ese contexto se perdiese el humor con facilidad y apareciesen la susceptiblilidad y el enfado tonto. Y es que no eran éstas unas tertulias de gente pudiente sentados a una mesa de café con pastas; nada de refrescos ni aire acondicionado. No estaba el horno para bollos.
 
Eran tiempos de mucha pobreza y miseria, y la mayoría de los vecinos del pueblo tenían una economía tan básica que se lograba subsistir casi con nada; un poco de agricultura, ya fuese huerta o secano, algún olivo o almendro, garbanzos, patatas, y sobre todo el cerdo, el más importante recurso de la zona pues con su matanza y los derivados bien aprovechados se llegaba a final de año.
Pero a pesar de toda esta pobreza, nuestras madres eran tan limpias o más que las de ahora. Digo esto pues en la actualidad está al alcance de cualquiera una lavadora, la peluquería, cremas y perfumes de marca.
Nuestras madres lavaban con jabón hecho en casa con los aceites y grasas que ya no servían para otro menester, a los que añadían sosa caústica. Con este jabón y su sacrificado esfuerzo mantenían aseadas y limpias las ropas de su familia, que entre hijos y familiares, incluidos los abuelos que vivían en casa, podían llegar a un buen número de personas.
 
El desplazamiento al lavadero era penoso y duro. Sirva como testimonio mi propio recuerdo, mi vivencia personal.
Nací en 1951 y ya con ocho o nueve años acompañaba a mi madre lavar. Nos ataban al cuerpo una espuerta llena de ropa y, ya os podéis imaginar, a caminar varios kilómetros por aquellos caminos de herradura hasta llegar al lavadero. Además, con el calzado de la época, alpargatas o esparteñas más viejas que yo. Mi madre, la pobre, llevaba la carga multiplicada con relación a mi. Más tarde, se llegaba al lavadero y allí empezaba otra tarea para las mujeres; lavar y enjuagar contra reloj para tender la ropa al sol, para que se secase bien pues, de lo contrario,tocaba subirla húmeda o aún mojada y teniendo en cuenta que había que volver cuesta arriba, había que subirla lo más seca posible.
 
Ubicación:
El lavadero de la Fuente Buena está en el paraje de la Fuente Buena, que a su vez le da su nombre a éste.
Esta a una distancia de 2,5 Km del barrio del Santuario, río arriba en su vertiente izquierda, en el centro de un barranco rodeado de un paisaje idílico y naturaleza virgen.
 
Estructura:
El lavadero se compone de dos pilas grandes a nivel del suelo, a éstas les suministraba agua un tubo – al que llamábamos chorro - que guiaba el agua desde el manantial de la fuente entre las rocas hasta un pilón y desde este se guiaba el agua por una canaleta a la primera pila del lavadero y posteriormente de ésta a la segunda pila que era la más grande. Desde esta segunda pila el agua continuaba por un rebosadero  y abandonaba el recinto por una gatera practicada en la pared. Esta agua corriente vertía directamente barranco abajo entre  zarzas, rocas y algunos granados que crecen allí, regando a su paso el paraje conocido como Huerto de Justo.
La primera pila – donde primero entraba el agua - era usada solo para enjuagar la ropa, mientras que la segunda se usaba para lavar, por ello las mujeres preferían siempre estar cerca de la primera porque de allí venía el agua más limpia.


 
Estado actual del lavadero. Abandonado y asfixiado por las zarzas
(12-06-2011)

El edificio esta formado por dos paredes de piedra y barro en forma de L y un arco de ángulos rectos en la pared del lado sur. El lado norte es una roca grande, el oeste es una pared cerrada estando el lado este sin cerrar y formando la entrada al edificio.
La cubierta es una techumbre típica de la zona: palos de madera, cañizo de cañas, todo cubierto con barro y rematando el conjunto teja clásica para impermeabilizar.

 
Antigüedad:
Este lavadero debió erigirse entre los siglos XVIII Y XIX por la siguiente razón: Sus pilas están construidas bajo tierra, estando las losas de lavar a nivel de tierra, a diferencia de los lavaderos más modernos que tenían las pilas en alto para evitar que las mujeres estuviesen arrodilladas, aliviando la dureza y penosidad de este trabajo.

 
Bienhechora:
Las tierras donde se ubica el lavadero pertenecen a la llamada Dehesa de María Juana Piqueras. Esta bienhechora  de corazón profundo siempre mantuvo que las aguas de la Fuente Buena de su propiedad debían ser para los habitantes de Villa de Ves, por lo tanto, desde aquí le reconozco su gran merito, le doy mi agradecimiento y le deseo descanse en paz.

Hundido y abandonado, nadie se acuerda de mí. Es muy triste haberos quitado tanto suciedad y ahora estar olvidado dentro de vuestra limpieza.”



Foto realizada el 12-06-2011


 
Desde estas líneas hago un llamamiento a las autoridades municipales para que consideren la posibilidad de recuperar este lugar de gran interés tradicional, etnológico y cultural; legado de los vecinos e hijos de la Villa de Ves.
Asimismo, propongo que se coloque una placa de cerámica conmemorativa en reconocimiento a las mujeres que estuvieron lavando aquí, por su gran esfuerzo y sacrificio.
Recuperar la percepción de lo sutil de nuestro pasado nos desvela que el entorno y nosotros mismos somos mucho más que aquello que nos enseñaron en nuestra formación.

martes, 5 de julio de 2011

El pino de la Central Vieja de Villa de Ves

Firmemente enraizado en la tierra y con su copa abierta hacia el cielo,
este pino es uno de los símbolos vegetales vivientes más importante en el área
de la Central Vieja de Villa de Ves.


Pino singular en Villa de Ves. Foto realizada en 2009. Diámetro del tronco 95cm. Perímetro aprox. 3 m.
 
Este pino está ubicado en los alrededores de la Central Vieja – la central hidroeléctrica abandonada – en la
orilla del cauce del río Júcar, junto a la explanada del acceso oeste de ésta.
Como sabéis, mi familia y yo somos amantes apasionados de la naturaleza, en todos sus manifestaciones pero especialmente  en el campo de la botánica. Es por esto que a continuación describiré este espectacular y singular pino llevado por la subjetividad de mis emociones.
 
Cuando vi por primera vez este pino, me quede hechizado por sus magníficas medidas que le hacen sobresalir por encima de sus congéneres de la zona. Tras observarlo con curiosidad, lo abracé, nos hicimos la foto de la cabecera y lo contemplé intentando descifrar el secreto que otorga tal vitalidad a este bello ejemplar.
 Deduzco que al crecer en la orilla del cauce del río tiene toda el agua que le place y, por estar situado en la explanada antes mencionada, proyecta sus afanosas raíces en un subsuelo de toneladas de sedimentos traídos por las avenidas de agua durante cientos de años. Debe ser este interminable almacén de sustratos y nutrientes lo que permite a este pino desarrollarse y crecer de forma diferente a los demás.
 
El término “singular” se aplica a árboles de especial relevancia; al margen de las definiciones académicas, desde mi punto de vista están situados en lugares donde se perciben vibraciones especiales. Estos árboles podrían actuar como antenas reguladoras de la energía de estos parajes. Encontramos de este modo un significado profundo del árbol singular, del foco de admiración del terreno, siendo a su vez centro de atracción y medio de comunicación espiritual con los visitantes con sensibilidad.
 
¿Cómo establecer una amistad con este pino?
 
Podemos establecer un vínculo con los seres vivos. En el caso que tratamos, cuando vayáis a verlo, debéis mirarlo de frente, observarlo, contemplarlo, respetarlo como a un hermano, tocarlo, acariciarlo y abrazar su tronco; pero siempre con movimientos suaves, lentos, sin sobresaltos. Al cabo de un rato experimentaréis alguna sensación inusual, percibiréis síntomas de una interacción con un ente universal.
Un árbol de esta categoría transforma la relación de fuerzas del lugar donde vive, convirtiéndolo en centro de admiración e incluso veneración por parte de la gente que lo conoce.  Su fuerza se incrementa a la par que su fama, influyendo sobre el área con un aura que puede llegar a sentirse desde kilómetros a la redonda.
 De ese modo consigue que quien lo conoce quiera repetir la experiencia como un adicto y retorne en sucesivas visitas.
Así se establece la amistad con este pino.

jueves, 19 de mayo de 2011

CARRASCA LA BARTOLINA

Sentenciada y ejecutada
La carrasca La Bartolina era y fue un árbol singular y monumental, con unas medidas de copa , de ancho, altura y grosor de tronco extraordinarios; vamos, que si uno no ve esta carrasca no cree estas medidas, pero yo que la recuerdo perfectamente, doy fe de ella. Voy a daros unas medidas que considero buenas por ser ofrecidas por don Enrique García Pardo, que es uno de los vecinos más respetables de Villa de Ves y que, actualmente, vive, y se puede contrastar lo que digo aquí.
Enrique me dice que cuando él era joven recuerda perfectamente que entre él, su hermano Adolfo y su hermano Antonio, con los brazos estirados, no podían abarcar el tronco de la Bartolina, esto quiere decir que los tres hermanos, con los brazos estirados, medían una longitud de 5,40 metros, que es el perímetro que tendría el tronco, y a esta medida le aplico la fórmula para hallar el diámetro del tronco y me da una medida de 1,70 metros de diámetro de tronco, y basándome en esta medida REAL, me IMAGINO una copa de 24 a 25 metros de ancho, 18 a 20 metros de alto y uuna edad de 500 a 600 años MÍNIMO; por lo tanto, estimados amigos, por lo que aquí he expuesto, LA BARTOLINA se merece que la recordemos por ser un árbol singular, un MONUMENTO BOTÁNICO que todos los agricultores y pastores de aquellos tiempos la admiraban, y que era un punto de referencia en el campo para todos.
Con estas líneas quiero dejar un testimonio de que aquí hubo una gran carrasca con unas señas HISTÓRICO-CULTURALES que se merece que los hijos de los antiguos moradores del Villar, actualmente Villa de Ves, la recordemos y no la olvidemos, y sigamos transmitiendo a nuestros hijos que existió una carrasca con estas características. Es el SÍMBOLO DE NUESTRA COMARCA y se merece que la recordemos con respeto y admiración.
Otro vecino del pueblo la recuerda diciéndome que bajo su inmensa copa cogían perfectamente cuatro ganados de ovejas.
La Bartolina estaba situada a la derecha del camino del Viso, en un bancal junto a las Casas de Juan Navarro. Estas tierras están situadas en una zona honda que, cuando llovía o nevaba, esta tierra absorbía muy bien el agua y, a su vez, bien drenada, ya que por debajo de la tierra hay muchas piedras pero sueltas y grandes grietas, que con esta combinación hacía que fuese un terreno ideal para la carrasca ya que sus raíces penetraban en el subsuelo de la tierra, buscando la humedad, de tal forma que parecía que sus raíces quérían abrazar las entrañas de la tierra.
La Bartolina era de Pelayo que, por primar el tema económico, se la vendió a un carpintero de Casas de Ves para hacer muebles, y en esta decisión de Pelayo fue cuando fue sentenciada y ejecutada a muerte, UNA HORRIBLE DECISIÓN que, si hubiese sido en estos tiempos, se habría considerado un DELITO MEDIOAMBIENTAL, ECOLÓGICO Y NATURAL.

martes, 10 de mayo de 2011

Un buen vecino del olmo

Prudencio Gómez

Un buen vecino y amigo del pueblo que vive felizmente en su casa y con su esposa junto al olmo, disfrutando del susurro de las hojas en otoño cuando caen y del frescor de su inmensa sombra en verano.
Y para que veáis que Villa de Ves está integrado en la naturaleza, al amigo prudencio, en verano y a pleno mediodía, teniendo la puerta abierta, le entró una culebra que se le metió debajo del frigorífico y, menos mal que se dieron cuenta y pudieron sacarla a la calle, pero a doña Josefa, mujer de Prudencio, todavía le dura el susto.





Historia del olmo


El olmo de la Villa es testigo mudo de la Historia y del paso del tiempo de los moradores del Villar, actualmente Villa de Ves, desde aproximadamente 250 años.
Este olmo se salvó de la grafiosis (enfermedad que ha acabado con la mayoría de los olmos) gracias a que, cuando empezó a ponerse enfermo por los años 90, se le dio una poda drástica.

Foto restaurada y cedida por Llanos Arocas
(Esta foto refleja el sentido del olmo en Villa de Ves, como hago mención en el poema que le dedico en la entrada-inauguración de este blog, sobre los corros de la gente del Villar. Las personas identificadas en esta foto, de izquierda a derecha: Napoleón, Restituto, José Mª. De entre los niños, se encuentran Antonio de Fidel y su hermano Ricardo, y Miguel Ángel de Augusto. Si alguien puede identificar a alguna de estas personas, ruego me lo hagan saber a través de este blog o de mi página de facebook).

Como curiosidad actual, cada verano visitan el olmo dos tórtolas en horas avanzadas de la noche, cuyos arrullos escuchamos los vecinos. Y, cuando les parece, se marchan a los pinos del corral de don José María García Reyes o viceversa.
En el verano, cuando hay grandes tormentas, el olmo sirve de refugio para los gorriones y las golondrinas del pueblo.