olmo del Villar,
¡cuántos corros has tenido
de la gente del Villar!
Olmo, debajo de ti
he sentido el frescor
de tu espesa sombra y,
en los días bochornosos,
echando la siesta.
Olmo querido,
centenario y majestuoso
de esta villa;
¡cuánto saber acumulado
durante tu vida!
Olmo de la vida,
si supieses escribir
¡cuántas cosas nos escribirías
de la gente de esta villa!
